Ya estoy de vuelta! Y que cortito se me ha hecho este tiempo en Paradisiac Destiny jo0o0o0o0o! La idea era estar una semanita de relax, tranquilidad y ocuparme de lo verdaderamente importante en la vida: sonreír….Bueno, bueno, objetivos medianamente cumplidos. Podría contaros lo mucho que me gustó el viaje en avión…mentiría como una bellaca; por qué no paso a deciros lo magníficas que eran las playas?…estaría exagerando; mejor os hablo de la variedad de platos en el buffet!...no quiero engañaros; en fin, creo que lo mejor será que relate lo desapercibida que pasé…jejej! Esta creo que no hace falta ni que la desmienta…cae por su propio peso. Buff! Visto así puede parecer que más que “Paradisiac” ha sido mas bien un “Infierning”…Pero NO! Todo lo contrario. Faltan los detalles, los momentos, esas pequeñas cosas que hacen que el viaje sea en 2 palabras In- Olvidable (Ay! Jesulín que buenas frases nos has dejado!) Empecemos: Después de un viaje que se me hizo eterno sobrevolando el océano, se acerca la hora de aterrizar (o lo que es lo mismo: aparcar el avión) Y ahí, justo ahí viene lo difícil porque no se veía la pista! Lo único que había era mar y más mar; y agua y más agua. Así que yo que soy muy previsora llamé a la azafata pa’ preguntarle si me podía hacer un resumen rápido de las indicaciones que habían dado al despegar…sí, las mismas que no escuche; y si de paso podía hacerme un esquemita rápido de dónde estaba el chaleco y demás aparejos para cuando cayésemos al agüita rica. En esas estaba cuando vi a la mujer de al lado retocarse los labios. Lo primero que pensé fue “cómo puede estar ocupándose de algo tan superficial en estos momentos de pavor y tensión”, y entonces recordé que mi maquillaje no era resistente al agua! Qué iba a ser de mi? Cuando ya me veía en plan PERDIDOS o SUPERVIVIENTES tocamos tierra! Y es que esto de los aviones no esta hecho para mi….cuanto más viajo en ellos más miedo les tengo. Llegamos al hotel y descubrimos que no era tan horrible como lo pintaban. La única pega: las vistas desde la habitación a un bonito lugar de obras. Que si lo piensas detenidamente tampoco está tan mal: hombres semidesnudos y sudorosos pasando bajo la terraza….ains! mentes calenturientas que pensáis que me dedico a esas cosas…esta bien lo confieso! Pero sólo un ratito por la mañana! Era como tener un momento cocacola Light en directo! Las playas de la zona…un poquito decepcionantes: podías elegir entre una calita familiar sin oleaje ninguno, llenita de rocas-cabronas-de-esas-que-pinchan y donde hasta la señora de 80 y tantos hacía topless (un poquito de por favor! que confundí los pechos de la mujer con pelotas de playa!) o una costa de ensueño con aguas cálidas y arena finita. Elegimos la segunda porque “yo no soy tonto” aunque no compre en media-market! Y así descubrimos que nada es lo que parece, y que aguantar en esa orilla perfecta se convertía en una odisea a partir de las 5 de la tarde: viento para allá…viento para acá; que ni la noche de los tornados! El resultado? Arena en todos los recovecos del cuerpo..y cuando digo todos es…TODOS! Miedo me dio cuando miré a mi chico y vi una gran montaña de tierra. Por un momento dudé si estaba liada con el malo de la 3ª entrega de Spiderman (Un poco peñazo, por cierto) Pero mis horitas al sol que me pegué y tengo colorcito! Ya no soy blanco folio nuevo…ahora me he pasado al color folio-reciclado. Un gran cambio! Todo transcurría con normalidad, nada hacía presagiar lo que se avecinaba. Bueno, la verdad es que nos extrañábamos de que todo fuese tan bien, sin historias raras o anécdotas de las mías ( de las de “justo a mi…”) Pero la tranquilidad no podía durar eternamente y claro…sucedió. Situación: comedor del hotel paradisiaco Ambiente: todo lleno de gente de diversas nacionalidades que increíblemente no hacían apenas ruido Título: “De cómo me di a conocer en mi nuevo destino y otras historias” - Entro cogida de la mano de mi pareja. Miro y remiro las bandejas de comida intentando decidir que voy a comer. - “Voy cogiendo sitio, vente ahora” “vale, vale no te pierdas jeje” “no te pierdas tú” - Vuelvo con mi plato lleno de comida basura y me siento en la mesa: - “mira todo lo que he cogido! Mmmmmm que rico me gusta, me gusta! –todo esto dando saltitos, aplausos y haciendo el gamba- y a ver tú que has cogido? Mmmm esto dónde estaba? No lo he visto! Te cojo uno vale? Mmmmmm que buenos! – cogiendo comida de plato ajeno con los dedos- jo0o0o! y a mi no me has traído coca-cola? Que soso! Y tú bebiendo vino? Si nunca bebes vino? Te bebo un poco – cojo copa ajena y me bebo medio vaso…- que callado estás Necorito! Toma una miguita de pan para que te animes- Tirando migas de pan a plato ajeno como una preescolar cualquiera-“ Y entonces, justo entonces…le miré a la cara y me di cuenta de que no era mi Necoro, que en realidad no se parecía nada, bueno..la camiseta, eso cuenta? Y miré a mi alrededor y caí en la cuenta de que todos estaban observando la escena; y el pobre hombre que tenía enfrente no sabía si reírse o echarme a patadas de su mesa. Yo le ahorré el mal trago de tener que deshacerse de mi porque salí corriendo con estas piernas que tengo para descubrir que Necoro estaba descojonado vivo en otra mesa. Sólo acerté a decir: Pero cómo me dejas sola!!!¿?¿? Me dio tanta vergüenza que tuvo que ir mi chico a rescatar el plato que había dejado en la mesa ajena…. Desde ese día todo cambió…dejé de pasar tan inadvertida. Joz! |